domingo, 28 de agosto de 2011 | By: Susana

Día 22. Los Angeles CA (I).

Aviso de que hoy ha sido un día muy pijo. Lo primero que hemos hecho ha sido dirigirnos a Hollywood pero pasando por Sunset Boulevard, Beverly Hills y Bel Air, todo de golpe, vamos, para darnos un baño de realidad y darnos cuenta de lo pobres que somos. Pobres pero felices, todo hay que decirlo.


En Hollywood nos esperaban los estudios de la Universal, un parque temático donde la mejor atracción es una gua-gua cargada de turistas que te va dando un paseo por los estudios, escenarios donde se están rodando películas. El paseo ha sido muy emocionante y divertido, amenizado por un señor con bromas al estilo de: "se puede decir que..." (pongo un ejemplo más adelante).


La verdad es que sólo el paseo da para escribir un artículo entero, lo disfrutamos mucho los tres, pero el que más lo disfrutó fue Joaquín, que parecía un niño en Disneyland. Íbamos en el trenecito echando fotos como locos, no imagináis la emoción que nos dio al ver el DeLorean, el coche de Regreso al Futuro. De vez en cuando nos daba una risita tonta al estilo de Teté Delgado pensando ¡mira dónde estamos!



Entre otros, estuvimos en los decorados de King Kong, Parque Jurásico, Tiburón, El Grinch, Psicosis, La guerra de los mundos... la lista es interminable, incluso pasábamos por sitios donde se estaba rodando y teníamos que ir en silencio. Durante el recorrido van haciendo representaciones de algunas escenas como Psicosis. Pero las más espectaculares eran las recreaciones de escenas de acción, de repente te metían en un túnel y activaban mecanismos para que vieras un tren descarrilando a punto de echarse encima tuya, una inundación, un incendio... impresionante porque no está simulado en plan 3D, sino que el agua, el fuego, el tren... todo es real. ¡Amazing!




También mola ver los mecanismos con los que simulan que un coche salta por los aires, lo tienen tan bien hecho que pueden hacer que los coches bailen, ¿y qué mejor canción que "La Gasolina"?


Al pasar cerca del escenario de Tiburón vemos cómo simulan que la maqueta de Tiburón se come a una persona. Es entonces cuando nuestro amigo guía pone voz de narrador de documentales y dice la mítica frase: Se puede decir que descansó en "pez". Nos partimos de la risa, sí, ya sé que la broma es malísima pero casualmente el día anterior nos pasamos todo el día inventándonos historias que acabaran por "se puede decir que". Una diversión propia de muchos días de viaje y muchas millas en coche pero con la que llorábamos de la risa, el campeón de estas historias es Joaquín, al que animaré para que redacte una para deleite de nuestros lectores.


Lo malo de ir en verano a los sitios turísticos como éste son las colas, así que vimos pocas atracciones más, destaco el espectáculo "Waterworld", la película fue un fiasco de taquilla, pero parece que aún siguen empeñados en sacarle partido y se han inventado un espectáculo en el que meten a más de 1000 personas en un teatro al aire libre, el típico de delfines pero ambientado como la película. La mayor diversión es que te mojan los graciosillos de los animadores, no te salpican, te mojan y te calan echándote cubos de agua por encima. Está guay, hay un par de golpes de efecto alucinantes. Quizás piensen que si ven este espectáculo miles de personas al año, algunos se decidan a comprar la peli en DVD, con lo que podrán recuperar la inversión de una de las producciones más caras de la historia del cine.


Seguimos echándonos fotos por el parque...

 

Dora la exploradora me dijo que le diera un beso a Isabel

A punto de salir del badulaque

Menudo timo: en el bar de Moe sólo hay souvenirs.

Krustyland da menos miedo que algunos castillos hinchables para niños.



Después de pasar medio día en el parque temático volvemos al paseo de las estrellas, la calle donde a cada artista le dedican una estrella en el suelo, la calle es interminable y te aburres de tanta estrella, a veces son más interesantes las tiendas especializadas donde puedes ver pelucas impresionantes y disfraces muy chulos. En esta misma calle está el teatro Kodak, donde se celebra la ceremonia de los Oscar. 

Sólo nos hicimos fotos con los mejores




Y yo andaba (literalmente) preguntándome ¿dónde están las huellas de las manos de los artistas? yo creía que estaría la calle entera llena pero no... sólo es un trocito, de repente lo vemos, a los pies del Grauman's Chinese Theatre, construido por un actor llamado Sid Grauman's, es el sitio, turistas por doquier, cómo resistirse a la tentación de ponerse a cuatro patas para hincar nuestras manichas y pezuñas donde lo han hecho Johnny Depp o Marilyn Monroe... habrá que comprobar si nos parecemos aunque sea en el tamaño de la suela del zapato.

¿Seguro que los hombres las prefieren rubias?

Por la propiedad transitiva le he tocado el culo a Johnny Depp


Volvemos a casa, pero esta vez el GPS nos manda por una zona menos glamurosa pero igualmente interesante, Koreatown. Tras más de una hora de atascos y palmeras llegamos a lo que consideramos nuestro hogar californiano con nuestra familia italo-californiana. 




Nada más llegar, Fay, la anfitriona nos dice que están preparando una barbacoa, nos presenta a unos amigos y nos explica el modo de empleo del jacuzzi, que está justo a la temperatura adecuada. Can't believe it! ¿Esto nos está pasando a nosotros? no nos podemos creer tanta amabilidad, así que, para comprobar que es cierto, no dudamos en zamparnos en el jacuzzi. Efectivamente, la temperatura era la adecuada ¡qué felices somos! esto sí que es un baño de realidad, a partir de ahora, nuestro objetivo es que Jota se compre uno y lo ponga en su terraza (y nos invite).

No os perdáis la cara de sufrimiento que tenemos.
Al salir del jacuzzi nos espera una deliciosa barbacoa americana con carnes exquisitas. Las acompañamos con verduras al horno, ensalada y una ensalada de pasta al pesto, buenísima que preparó Dario. Por no hablar del postre preparado por Samantha y Dario: kulfi (helado indio) pero con un toque mediterráneo, estoy deseando probar la receta. La cena fue muy agradable, la compañía excelente y la conversación muy interesante. Tras más de 20 días en Estados Unidos nos alegra ver que podemos medio defendernos en conversaciones en inglés, supongo que porque nuestros anfitriones se esfuerzan en hablar despacio y claro. Fay nos explica el encanto que tiene Venice, el sitio donde estamos, nos recomienda que veamos la película "Lords of Dogtown" que cuenta cómo surgió el skateboard en Venice. Hojeo un libro sobre arquitectura donde veo un edificio que me suena, es de Frank Gehry y tiene forma de prismáticos. Decido que me encanta Venice.

Salimos a la calle en busca de un bar, vamos andando y no sé por qué demonios se me ocurre mirar hacia arriba y me doy cuenta de que estoy justo debajo del edificio en forma de prismáticos, me encanta cuando me encuentro las cosas por casualidad.


Llegamos a la zona de bares y vemos que en algunos hay colas para entrar y "dress code", es decir, etiqueta: nada de flipflops (chanclas de dedo) y otras normas. Nos damos un repaso de arriba abajo y creo que cumplimos con todos los requisitos para NO entrar. Así que vamos al primer bar donde no hay "dress code" y nos encanta.

En el próximo episodio...

  • ¿Cuántas veces hemos estado en Venecia?
  • ¿Qué entradas conseguimos gratis?
  • ¿Dónde será la última y auténtica follada de oreja al estilo ruta 66?


jueves, 25 de agosto de 2011 | By: Susana

Día 21. San Simeon CA - Los Angeles CA.

El día de los pequeños placeres ha quedado atrás. Una última mirada antes de montar en Logan y alejarnos de San Simeon nos ha regalado esta imagen, con el recuerdo de los cócteles sobre la mesa y nuestro ojos en el atardecer del Pacífico.


La etapa de hoy iba a ser distinta. Para empezar, teníamos un compromiso: recoger a nuestra estrella invitada en el aeropuerto internacional de Los Angeles a una hora determinada. Por tanto, el camino se ha recorrido en algunos momentos contrarreloj. Sin olvidar que hoy también ha sido el primer día en el que el alojamiento era una incógnita. Por fin teníamos la dirección exacta del jefe de Joti pero no teníamos claro si para tomar café en su salón o para alojarnos cuatro noches. Pero no adelantemos acontecimientos.

El trayecto en coche ha sido similar al de ayer, es decir, carretera junto a la costa, bonitos paisajes de naturaleza casi salvaje y pequeñas poblaciones cada ciertas millas. En particular, podríamos destacar dos lugares populares en nuestro camino a Los Angeles: Santa Barbara y Malibu.

(Nota del autor: Simeon, Angeles, Barbara y Malibu sin tilde en su versión americana)

Santa Barbara no es conocida en España porque los españoles tengamos una cultura tan vasta que hasta un joven de 14 años te podría explicar su fundación por un fraile franciscano mallorquín o su posterior refundación tras el gran terremoto de 1812. Es conocida por el larguísimo culebrón de los años 80 al que todos atribuimos más de 1000 capítulos pero que realmente tiene hasta 2137.

No nos hemos detenido en esta localidad, sólo nos hemos paseado en Logan por algunas calles para hacernos una idea del lugar, y nos ha dejado buena impresión.



Podéis ver un par de buenas imágenes más en estos enlaces a fotos de Wikipedia: foto1, foto2

Al dejar Santa Barbara hemos recuperado la Highway 1 para seguir disfrutando de las vistas al mar y pronto hemos empezado a oler a Malibu porque entre las olas hemos divisado surferos por doquier.



Malibu también es muy famosa, en este caso por la Barbie Malibú y el ron Malibú. Esta población es practicamente residencial, sobre todo en verano, donde algunos famosos tienen casa o alquilan para disfrutar de sus kilómetros de playas arenosas. Aquí sólo hemos tenido tiempo para hacernos unas fotos en el cartel de entrada a la ciudad y para comer en el primer sitio que hemos visto, el Coogie's Beach Cafe, que por cierto ha resultado bastante bueno, con raciones abundantes y precios razonables.





Joti no ha comido nada, no sabemos si por el desayuno de calorías que se ha metido entre pecho y espalda como quien no quiere la cosa y casi a escondidas, o por los nervios que teníamos los tres por nuestro encuentro casi inminente con la estrella invitada.

El encuentro con ella en el aeropuerto internacional de Los Angeles ha sido de cine: hemos llegado justo a tiempo, nos hemos dirigido de casualidad a la terminal donde su avión llegaba y exactamente junto al primer sitio que hemos visto adecuado para aparcar a Logan se encontraba... ¡Luisa Martín! No, la actriz no, nuestra querida amiga que emigró a Colorado en busca de una vida mejor y se topó con Denver, que es como Murcia si le quitas la Plaza de las Flores y pones rascacielos en su lugar. En lo que queda de viaje, Joti ya no va a recibir un "No" por respuesta cuando pida salir por la noche porque han llegado los refuerzos que todos deseábamos.

Del aeropuerto a la playa de Venice, nuestro próximo destino y tal vez nuestro domicilio por cuatro días, quién sabe. Las dudas han quedado resueltas al instante en cuanto nos hemos reunido con Dario, el jefe de Joti, que en 5 minutos nos tenía alojados en sendas habitaciones de la casa, con llaves en nuestras manos y deletreándonos la clave de la wifi. Nos hemos quedado los 4 alucinados por su hospitalidad, y los 3 de nosotros que no le conocíamos también por su carisma. Es una persona muy peculiar en muchos aspectos y nos ha transmitido una gran tranquilidad al facilitarnos todo tanto.

Venice es una de las áreas más vibrantes y eclécticas de Los Angeles. Aquí nació el skateboading en época de sequía y piscinas vacías. Como infinidad de personas de esta ciudad, muchos vecinos de Venice se dedican al cine. Al parecer, Julia Roberts tiene una casa muy cerca de donde ha sido tomada esta foto (casa de veraneo de Dario).


Una vez instalados hemos dado nuestro primer paseo por la playa de Venice. Gigantes extensiones de arena muy clarita, un bullicioso paseo con decenas de tiendas y puestos artesanales, un área muy concurrida para skaters y 4 chavales del Rincón de Beniscornia cumpliendo uno de sus sueños. Bueno, no somos del Rincón pero sí que parecíamos Paco Martínez Soria. Y eso que las series como Los Vigilantes de la Playa han falseado bastante el ambiente por esta zona, porque ahora puedo constatar que los veraneantes no son todos tan guapos y esculturales como en la mencionada serie. Supongo que es un extra del que podemos prescindir porque la playa de Venice ya nos ha enamorado por sí sola.

Tienen muchísimos murales como éste y todos bien conservados.
Esto lo hemos visto todos en TV.
Estupendo ambiente hasta que empieza a anochecer.
Tatuajes, marihuana y botox a cascoporros.
Como skater que fui, este ratito aquí lo disfruté como un crío.
De vuelta a casa en Venice hemos sido invitados a cenar en familia, a lo cual, un poco apurados por la vergüenza, hemos aceptado. Sin embargo, como si de una serie de TV se tratase, de repente se ha iniciado un flujo de personas entrando en casa y que prácticamente se autoinvitaban a cenar. Hasta tal punto que hemos apreciado cómo el tema se estaba yendo de las manos y hemos renunciado a nuestras cuatro sillas.

Además, nos apetecía salir y conocer la zona. Como ya habíamos hecho acopio de algunas cervezas hemos improvisado un mini botelleo. Eso sí, la ley obliga a que no se vea de qué son las botellas, y de ahí que te las vendan con su propia bolsita de papel como se ve en esta foto.

Cuatro jóvenes de Alguazas siguiendo la ley sobre alcohol en la calle.

La cena ha sido una sorpresa. Resulta que se ha convertido en costumbre que cada noche acudan a las zonas de marcha camiones adaptados de distintos tipos de comida. Por ejemplo, hoy nos hemos topado con una enorme furgoneta (como las que venden aceitunas en los mercados) de comida mejicana. Y allí que hemos llenado la panza. Antes de continuar hacia nuestro próximo destino, nos hemos cruzado con un grupo de tres chicos, uno de los cuales, según Joti, es el bajista de los Fallout Boys.

Para acabar la noche nada como una buena cerveza y hemos tenido la suerte de encontrar un bar realmente animado con una enorme variedad de cervezas pero a la vez muy íntimo y acogedor. Con esta foto me despido hasta el próximo artículo con nuevas aventuras de los 4 muchachos de Zeneta. ¡Ah, no, no somos de...! Es igual.


Luismi.

PD: A petición de nuestro gran anfitrión, Dario, director de programas de televisión y creador de sus propios vídeos artísticos, os enlazamos su perfil en Vimeo, y en especial los vídeos que nos mostró en su casa: vídeo1, vídeo2, vídeo3. Un abrazo, amigo Dario.
martes, 23 de agosto de 2011 | By: Susana

Día 20. San Francisco CA - San Simeon CA.

Hoy hemos salido desde San Francisco dirección a Los Ángeles. A mí me hacía ilusión pasar por Silicon Valley, que es como el Hollywood de los informáticos pero me he quedado frita en el coche y no he podido engañar al GPS para perdernos por el universo friki. Sin embargo, el destino ha querido que parásemos en una gasolinera de San José, donde tiene la sede Cisco. Para el que no lo sepa, Cisco es una de las mayores y más importantes empresas creadoras de equipamiento de telecomunicaciones. Para los murcianos, "cisco" es la primera persona del presente de indicativo del verbo ciscar, es decir, cagar. ¿Nos hemos ciscado en Cisco? Dejo la pregunta en el aire. Lo que sí tengo que decir es lo impresionante de las instalaciones, es una auténtica ciudad, un imperio, edificios y edificios todos de Cisco, no tenía ni idea de lo grande que era.

Una vez que hemos conseguido salir del "pifostio" de San Francisco, nos hemos dirigido a la costa para ir haciendo el camino lo más cerca posible del océano, conduciendo por la Highway 1. Las vistas son muy bonitas con miradores de vez en cuando, las playas con grandes pedruscos en el mar nos recordaba a las playas de la película "Los Goonies".




Luego hemos parado en un supermercado sibarita en Carmel, nada que ver con el barrio de Barcelona, es un pueblecito pijo con tiendas de marcas caras. Nos hemos agenciado unos bocatas caseros, hechos con mucho cariño por un chico mexicano que nos quería poner una comida casera "picosa", que su mamá lo pone el día de año nuevo para la resaca ¡qué cara nos habrá visto!


El picnic lo hemos hecho en un jardincillo de Carmel-by-the-Sea, ahí estábamos los tres, sobre el césped, más a gusto que en un restaurante, viendo a unos chavales jugar al frisbee. Si es que... podemos ser tan felices con tan poco...

Seguimos nuestra ruta costera parando de vez en cuando en miradores y haciendo fotos. Algunos tramos son espectaculares, nos recuerdan a las highlands de Escocia pero con mar.

De repente, vemos muchos coches aparcados, a punto estamos de pasar de largo, pero ante tanto gentío pensamos que algo interesante se cuece allí. Nos asomamos a la playa y vemos una manada enorme de elefantes marinos, la arena parece tapizada de ellos. A veces, ellos se tapizan con arena, echándosela por encima. Son los animales más vagos que he visto en mi vida superando a los perros y a las mantas, se desplazan como gusanos pero avanzan un paso y se tiran descansando media hora ¡quién fuera elefante marino!

Mirad qué pinta tienen los elefantes marinos de estar estresados e hiperactivos.

A diez minutos nos esperaba el hotel, un sitio paradisíaco, planta baja, terraza con mesas y sillas de cara al mar, un lujo que no creemos merecer. El jabón huele a piña colada, mmm, vamos al bar antes de que acabe la hora feliz y nos tomamos unas margaritas de lujo. Pensamos que si no encontramos alojamiento en Los Ángeles, bien nos podemos quedar aquí unos días. Muy cerca tenemos el castillo Hearst donde Kubrik rodó alguna escena de Espartaco. Pero creemos que ya hemos encontrado nuestro castillo, así que, en la puerta de nuestra mansión, nos bebemos las margaritas con su sal alrededor de la copa de martini mientras disfrutamos de la puesta de sol en el Pacífico, a sorbos ligeros, no queremos que se acabe.


Hoy ha sido un día de pequeños placeres. El último pequeño placer del día: ir a tocar el agua del océano Pacífico.






Terminamos la noche conociendo a unos chicos muy simpáticos, ella sevillana y Johnny francés. Están haciendo una ruta basándose en los parques nacionales, nos hace ilusión compartir nuestras experiencias e impresiones.


En el próximo capítulo...

  • ¿A quién fichamos como artista invitada durante nuestra estancia en Los Ángeles?
  • ¿Tendremos casa al llegar a Los Ángeles?
  • ¿A qué famoso verá Joti? ¿será un espejismo?

Susana.