jueves, 25 de agosto de 2011 | By: Susana

Día 21. San Simeon CA - Los Angeles CA.

El día de los pequeños placeres ha quedado atrás. Una última mirada antes de montar en Logan y alejarnos de San Simeon nos ha regalado esta imagen, con el recuerdo de los cócteles sobre la mesa y nuestro ojos en el atardecer del Pacífico.


La etapa de hoy iba a ser distinta. Para empezar, teníamos un compromiso: recoger a nuestra estrella invitada en el aeropuerto internacional de Los Angeles a una hora determinada. Por tanto, el camino se ha recorrido en algunos momentos contrarreloj. Sin olvidar que hoy también ha sido el primer día en el que el alojamiento era una incógnita. Por fin teníamos la dirección exacta del jefe de Joti pero no teníamos claro si para tomar café en su salón o para alojarnos cuatro noches. Pero no adelantemos acontecimientos.

El trayecto en coche ha sido similar al de ayer, es decir, carretera junto a la costa, bonitos paisajes de naturaleza casi salvaje y pequeñas poblaciones cada ciertas millas. En particular, podríamos destacar dos lugares populares en nuestro camino a Los Angeles: Santa Barbara y Malibu.

(Nota del autor: Simeon, Angeles, Barbara y Malibu sin tilde en su versión americana)

Santa Barbara no es conocida en España porque los españoles tengamos una cultura tan vasta que hasta un joven de 14 años te podría explicar su fundación por un fraile franciscano mallorquín o su posterior refundación tras el gran terremoto de 1812. Es conocida por el larguísimo culebrón de los años 80 al que todos atribuimos más de 1000 capítulos pero que realmente tiene hasta 2137.

No nos hemos detenido en esta localidad, sólo nos hemos paseado en Logan por algunas calles para hacernos una idea del lugar, y nos ha dejado buena impresión.



Podéis ver un par de buenas imágenes más en estos enlaces a fotos de Wikipedia: foto1, foto2

Al dejar Santa Barbara hemos recuperado la Highway 1 para seguir disfrutando de las vistas al mar y pronto hemos empezado a oler a Malibu porque entre las olas hemos divisado surferos por doquier.



Malibu también es muy famosa, en este caso por la Barbie Malibú y el ron Malibú. Esta población es practicamente residencial, sobre todo en verano, donde algunos famosos tienen casa o alquilan para disfrutar de sus kilómetros de playas arenosas. Aquí sólo hemos tenido tiempo para hacernos unas fotos en el cartel de entrada a la ciudad y para comer en el primer sitio que hemos visto, el Coogie's Beach Cafe, que por cierto ha resultado bastante bueno, con raciones abundantes y precios razonables.





Joti no ha comido nada, no sabemos si por el desayuno de calorías que se ha metido entre pecho y espalda como quien no quiere la cosa y casi a escondidas, o por los nervios que teníamos los tres por nuestro encuentro casi inminente con la estrella invitada.

El encuentro con ella en el aeropuerto internacional de Los Angeles ha sido de cine: hemos llegado justo a tiempo, nos hemos dirigido de casualidad a la terminal donde su avión llegaba y exactamente junto al primer sitio que hemos visto adecuado para aparcar a Logan se encontraba... ¡Luisa Martín! No, la actriz no, nuestra querida amiga que emigró a Colorado en busca de una vida mejor y se topó con Denver, que es como Murcia si le quitas la Plaza de las Flores y pones rascacielos en su lugar. En lo que queda de viaje, Joti ya no va a recibir un "No" por respuesta cuando pida salir por la noche porque han llegado los refuerzos que todos deseábamos.

Del aeropuerto a la playa de Venice, nuestro próximo destino y tal vez nuestro domicilio por cuatro días, quién sabe. Las dudas han quedado resueltas al instante en cuanto nos hemos reunido con Dario, el jefe de Joti, que en 5 minutos nos tenía alojados en sendas habitaciones de la casa, con llaves en nuestras manos y deletreándonos la clave de la wifi. Nos hemos quedado los 4 alucinados por su hospitalidad, y los 3 de nosotros que no le conocíamos también por su carisma. Es una persona muy peculiar en muchos aspectos y nos ha transmitido una gran tranquilidad al facilitarnos todo tanto.

Venice es una de las áreas más vibrantes y eclécticas de Los Angeles. Aquí nació el skateboading en época de sequía y piscinas vacías. Como infinidad de personas de esta ciudad, muchos vecinos de Venice se dedican al cine. Al parecer, Julia Roberts tiene una casa muy cerca de donde ha sido tomada esta foto (casa de veraneo de Dario).


Una vez instalados hemos dado nuestro primer paseo por la playa de Venice. Gigantes extensiones de arena muy clarita, un bullicioso paseo con decenas de tiendas y puestos artesanales, un área muy concurrida para skaters y 4 chavales del Rincón de Beniscornia cumpliendo uno de sus sueños. Bueno, no somos del Rincón pero sí que parecíamos Paco Martínez Soria. Y eso que las series como Los Vigilantes de la Playa han falseado bastante el ambiente por esta zona, porque ahora puedo constatar que los veraneantes no son todos tan guapos y esculturales como en la mencionada serie. Supongo que es un extra del que podemos prescindir porque la playa de Venice ya nos ha enamorado por sí sola.

Tienen muchísimos murales como éste y todos bien conservados.
Esto lo hemos visto todos en TV.
Estupendo ambiente hasta que empieza a anochecer.
Tatuajes, marihuana y botox a cascoporros.
Como skater que fui, este ratito aquí lo disfruté como un crío.
De vuelta a casa en Venice hemos sido invitados a cenar en familia, a lo cual, un poco apurados por la vergüenza, hemos aceptado. Sin embargo, como si de una serie de TV se tratase, de repente se ha iniciado un flujo de personas entrando en casa y que prácticamente se autoinvitaban a cenar. Hasta tal punto que hemos apreciado cómo el tema se estaba yendo de las manos y hemos renunciado a nuestras cuatro sillas.

Además, nos apetecía salir y conocer la zona. Como ya habíamos hecho acopio de algunas cervezas hemos improvisado un mini botelleo. Eso sí, la ley obliga a que no se vea de qué son las botellas, y de ahí que te las vendan con su propia bolsita de papel como se ve en esta foto.

Cuatro jóvenes de Alguazas siguiendo la ley sobre alcohol en la calle.

La cena ha sido una sorpresa. Resulta que se ha convertido en costumbre que cada noche acudan a las zonas de marcha camiones adaptados de distintos tipos de comida. Por ejemplo, hoy nos hemos topado con una enorme furgoneta (como las que venden aceitunas en los mercados) de comida mejicana. Y allí que hemos llenado la panza. Antes de continuar hacia nuestro próximo destino, nos hemos cruzado con un grupo de tres chicos, uno de los cuales, según Joti, es el bajista de los Fallout Boys.

Para acabar la noche nada como una buena cerveza y hemos tenido la suerte de encontrar un bar realmente animado con una enorme variedad de cervezas pero a la vez muy íntimo y acogedor. Con esta foto me despido hasta el próximo artículo con nuevas aventuras de los 4 muchachos de Zeneta. ¡Ah, no, no somos de...! Es igual.


Luismi.

PD: A petición de nuestro gran anfitrión, Dario, director de programas de televisión y creador de sus propios vídeos artísticos, os enlazamos su perfil en Vimeo, y en especial los vídeos que nos mostró en su casa: vídeo1, vídeo2, vídeo3. Un abrazo, amigo Dario.

2 comentarios:

Luisa Martin dijo...

jajaja! "No la actriz!" ;) oh dios mio.. lloro viendo las fotos (ni que hubiera pasado una eternidad, ya.. ja!. Pero el estar tan lejos afecta..). Para que veais que os sigo! :)

Os faltó mi city, no lo olvido... ;) Si os supo a poco ya sabeis donde estoy!

Un besazo desde Denver! :***

Susana dijo...

Otro abrazo desde Murcia-city. Nosotros también te echamos de menos, ojalá estuviéramos allí, ¡guapa!

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