sábado, 23 de julio de 2011 | By: Luismi

Día 2. Chicago.

¡Qué tal chavales! Joti al teclado.

Hoy cuando nos hemos levantado estaba cayendo la del pulpo, un diluvio, pero gracias a Alá ha parado.

Nos hemos tenido que refugiar en el Hard Rock y hemos visto hasta una guitarra de Chris Isaak y, el tesoro más preciado, una guitarra de Richard Marx.

Cuando ha "escampao", hemos salido muy emocionados y nos hemos dirigido al Loop (el centro de la ciudad). A mitad de camino hemos parado en el Tribune; lo característico de este edificio es que lleva pegados pequeñas pellorzas de edificios de todo el mundo (muro de Berlín, Taj Majal, Notre Damme, pirámide de Gyza, etc.). Vamos, todo un detalle de los americanos el ir alimentándose de las sobras del resto del mundo.

Justo pegaíco está la Marilyn Monroe en tamaño gigante, ¡qué guapa! Nos recordó mucho a la Morenica murciana. Una maravilla, lo que se ve bajo la falda.

Ostias, capullo, el Anish Kapoor, la madre que lo parió, menuda habichuelaca que hizo el colega. La deformidad nunca había sido tan bonita. ¡Quincheta fotos! Le hemos dado por todos lados, ha sido una experiencia sublime.

No pensábamos mencionarlo, pero para que no se nos olvide lo pondremos aquí: hay también dos enormes pantallas mostrando gepetos y esas pantallas son a su vez fuentes de agua. En el mismo parque hay un escenario con una estructura de Frank Gehry, donde se estaba representando una opereta de rock medieval indi europeo.

Unos metros después hemos encontrado nuestro destino, la luz nos ha guiado: el cartelito de "Aquí comienza la ruta 66". A mitad de camino, hemos parado para hacer una degustación refrescal de lo que se lleva por aquí, es decir, todo tipo de sabores en vasos de plástico gigantes.

Llenas nuestras panzas de refrigerios, hemos encontrado la biblioteca y hemos absorbido todo el wifi de Illinois. Tuvieron que venir tres hermanos de color para invitarnos a salir a echarnos un cigarrito. Ya fuera, nos dieron a elegir entre buen tabaco americano o un buen puro. (Este párrafo ya es ficción).

Willis Tower (alias torres Sears), si queréis saber más, buscad en la wikipedia.

Tras la pequeña gran Willis Tower nos hemos acercado hasta Union Station, famosa por salir en pelis como "Único Testigo" o "Los Intocables de Elliot Ness" con el apuesto, atractivo y con pelazo, Kevin Costner. Creo que fue su única película de verdad.

Destino: concierto de Sugar Ray. Hemos cogido el bus y el tranvía y hemos conocido a una amabilísima mujer con abuelo de Cádiz y padres Apaches que nos ha dado todos sus datos por si necesitamos cualquier cosa en Chicago. Un saludo, Tina. También hemos conocido a un graciosísimo hermano de Greenpeace que nos decía que Chicago es lo mejor hasta que le hemos dicho que vamos también a California, momento en el que su preferido ha pasado a ser California. Un saludo a ti también, Jerome o Julius (o como te llames, hermano).

Concierto espectacular, inimaginable, nunca en España había visto algo similar: un recinto pequeño en el zoo, de césped, donde la gente se llevaba sus toallas y sillas, cogía comida y visionaba el espectáculo. El primer grupo una ful de estambul, pero le tocó el turno a Sugar Ray. Nosotros, como buenos españoles, nos hemos levantado y hemos ido al escenario. Hemos estado en tercera fila pero es que echabas la vista atrás y tampoco es que los yankis se incorporaran demasiado para vivir tal evento. En España te pisan y ni te miran, aquí les pisas tú y les falta pedir perdón por haber puesto el pie debajo del tuyo. El concierto amazing, de los mejores, siguen como siempre, era un sueño que me faltaba por cumplir desde la adolescencia y al fin se ha realizado.

Joti.

PD: Os dejo una última foto de Chicago, esta vez nocturna...


5 comentarios:

Juan Soriano dijo...

Ya leo que Chicago os ha impresionado favorablemente, y os transmitido esas vibrantes sensaciones de "reconocerse" como personajes de película, en un ámbito que sólo en las imágenes podría darse, (impensable llegar hasta ahí, hace unos años). Y es una gozada: lo de los refrescos y los conciertos. ¡Qué bien!
Cada cual tenemos nuestras 'manías', tendencias e inclinaciones a fijarnos en lo que nos cuentan (o cuando viajamos, en directo). La mía es la de la respuesta de las personas con quienes se contacta, sea de forma explícita o anónima. Por tanto, creo que fijarse en el comportamiento y respuesta de las personas de otras latitudes, en las que observamos diferentes reacciones sobre lo que experimentaríamos ante los mismos estímulos, considero que es el verdadero aprendizaje: dar cuenta de la diferencia, tomarla como enriquecimiento personal, que nos lleva a ser más tolerantes y comprensivos. Además de pasarlo bien.
El viaje, ya leo: ¡una gozada!
Las fotos, preciosas y muy indicativas de por dónde vais.
Sigo con mi envidia.
Abrazos y besos a discreción.

Éric dijo...

La foto octurna de Chicago es impresionante. Os la tomo prestada para mi fonde de escritorio, chicos!!! Venga, irés de Fox River, no? Un saludo.

Santiago Delgado dijo...

¿Algún eco de la muerte de Amy Winehouse?

Susana dijo...

Hola Juan, efectivamente, es inevitable hacer comparaciones, sobre todo para aprender y contagiarse de lo bueno.
Eric, ya tengo la postal de Illinois, hemos pasado d largo fox river pero hemos visto la casa de solo en casa.
Santiago, hemos alucinado con lo d Amy, la verdad es q no estamos leyendo las noticias, asi q gracias x el aviso. Por cierto, hoy hemos pasado cerca de un sitio llamado El paso, cerca de Chenoa.
Gracias x vuestros comentarios, nos hacen mucha ilusion.
Santiago,

Becky dijo...

Me encanta la foto de Chicago de noche!!

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