martes, 2 de agosto de 2011 | By: Susana

Día 12. Page AZ - Flagstaff AZ.

Hoy seguimos desmadrados, quiero decir, fuera de la carretera madre, la ruta 66. El desvío definitivamente está mereciendo la pena, ya que los paisajes que estamos viendo son maravillosos.

Nos levantamos temprano para desayunarnos el lago Powell, el segundo lago artificial más grande de Estados Unidos, lo vemos justo en uno de sus extremos, donde se puede ver la presa. Luego, vamos hacia Scenic View, donde se puede apreciar el lago con una belleza y amplitud asombrosas, los rojos anaranjados y los azules intensos son los colores predominantes.

De plato fuerte del día llevamos una excursión precontratada para ver Antelope Canyon, un cañón formado por la violencia del agua. El guía se presenta, nos recogen en Page, vamos cinco personas en un todoterreno. Acabamos de ver a unos españoles que nos dicen que les ha gustado pero que había demasiada gente y la luz todavía no era buena. Nosotros tenemos la excursión contratada a las 12:15, por lo que vemos el cañón en todo su esplendor. Imaginad una raja en la tierra de un grosor muy fino y muy profunda, sólo caben unas tres personas a lo ancho. De largo son bastantes metros, por lo que, a cada paso las formas y el juego de luces y sombras que hace el cañón son totalmente diferentes. Es cierto, hay mucha gente pero hay momentos en los que se pueden hacer fotos sin nadie. El guía nos da auténticas lecciones de fotografía, nos va indicando formas que hace el cañón, por ejemplo, hay un momento en que miras hacia arriba y ves un perfil parecido al Monument Valley o a Lincoln o un corazón o un caballo. Los rayos de luz penetran por las rendijas del cañón y el guía echa arena para que podamos apreciarlo y hacer fotos impactantes. La verdad es que dondequiera que apuntes salen fotos espectaculares, no obstante, empezamos a familiarizarnos con los conceptos ISO y balance de blancos.





Otros grupos llevan auténticos guías navajos, pero también van muchos a la vez. La ventaja de nuestro grupo es que, al ser sólo cinco, el guía se entretiene en hacernos fotos y hacer una visita más íntima, dentro de lo que cabe. De vez en cuando, los navajo tocan una flauta y el ambiente se hace todavía más mágico.

El guía nos explica que los navajo ahora prefieren llamarse a sí mismos "Dené" para evitar la palabra española. Esto también nos lo contó la chica navajo a la que ayer compré unos pendientes de las turquesas típicas de aquí.

A la vuelta, el todoterreno iba desatado y parecía una montaña rusa, por el camino vemos unos caballos salvajes flacuchos. El guía nos informa de que son de caballos mustang y que los salvajes suelen estar algo desnutridos.
Creemos que ya lo hemos visto todo, pero no, nos queda Horseshoe Bend, andamos más de una milla cuesta arriba y por fin divisamos otro paisaje de locura, muy parecido a Dead Horse pero esta vez las vistas son más de cerca y la luz es mejor, nos quedamos de piedra ante tal maravilla. Se puede ver cómo el río colorado avanza lentamente. ¿Todavía era posible mejorar las vistas de Dead Horse y las de la rueda de La Ñora? no nos lo creemos. Ha salido el sol y de pensar en la vuelta que también tiene tramos cuesta arriba preferimos morir allí. ¡Qué mejor sitio!
 

Por cierto, otra vez, este paraje está lleno de franceses y conocemos a una pareja de Lyon, el señor, un profesor jubilado, estudia en la misma universidad que Luismi y yo cuando estábamos de Erasmus. ¡Qué pequeño es el mundo!
Bien, emprendemos nuestro camino hacia Flagstaff y ¿qué vemos por el camino? por fin, la respuesta a la pregunta sobre Kirk Cameron: ahora se dedica a vender en un puesto de carretera, he aquí las pruebas.

 
Tras atravesar una parte del bosque Coconino, llegamos a Flagstaff, un pueblecito que nos recuerda más a un pueblo europeo que americano, el centro es pintoresco, los bares y terrazas abundan y el ambiente es muy agradable, además, la temperatura ha descendido considerablemente, lo cual hace la visita más llevadera. Resulta que en este pueblo también se rodó una escena de cuando Forrest Gump corre y se le une gente.
Otra cosa que aquí nos maravilla cada tarde son las puestas de sol, no me enrollo, os dejo una foto.

 
Por la calle conocimos a José Luis, un valenciano que está haciendo un recorrido parecido al nuestro pero en tren. Nos tomamos unas cervezas con él y vamos intercambiando impresiones, anécdotas y consejos. ¡Por fin un español simpático! Por cierto, el sitio de las cervezas se llama "Flagstaff Brewing Company" donde hacen su propia cerveza. Cuando vamos a bares siempre pedimos "local beer", cuando hay varias le preguntamos a los camareros que cuál es su favorita. En este bar hemos repetido el patrón y el camarero, muy íntegro y exquisito, no quería recomendarnos su favorita porque sus gustos no tienen por qué coincidir con los nuestros. Decidimos pedirle la Golden no se qué y casi nos escupe diciendo es la cerveza que beben los que no le gusta la cerveza. Finalmente nos pone las cervezas que le sale del pijo, muy ricas, eso sí, aunque Jota no opine lo mismo ya que le ha sentado mal al estómago.
Por cierto, resuelvo el enigma sobre la foto que se hizo Jota en un lugar muy masculino: el aseo de caballeros.

12 comentarios:

Mar dijo...

Chicos, en las fotos de grupo siempre sale Susana en medio... propongo una en la que salgan Luismi y J juntitos, mostrando sus sentimientos...

lourdes dijo...

Me encanta las fotos, son impresionantes. Por cierto, vaya pinta el vaquero del aseo. Tiene que dar miedo "sacarla" al lado de él

Mar dijo...

pero ése es Clint Eastwood en Gran Torino, no?

Mar dijo...

Una curiosidad, Susana, ¿las compresas americanas son iguales que las europeas? ¿o son súper, igual que todo lo demás?

Luismi dijo...

Orden, chicas, orden, todas vuestras preguntas serán respondidas ;-)
Mar, la pareja Luismi-Jota tiene sus fotos románticas pero pide que se respete su intimidad. Tal vez os sorprenda con alguna exclusiva muy pronto.
Respecto al vaquero, efectivamente es el gran Clint, veo que tienes buen ojo, Mar, pero Clint también quiere que se respete su vida privada y nos pidió que la publicáramos como Clent, el reponedor de supermercado. Nosotros pensamos que iba borracho y no le pusimos ningún nombre.
Lourdes, no daba tanto miedo porque es pura masculinidad, nunca te la miraría ;-)
Las compresas de aquí tienen las alas de un Airbus 340 y son capaces de absorber hasta 66 onzas de refresco azucarado o un cuarto de libra de queso fundido.
Gracias por animar los artículos con vuestros comentarios. ¡Besos!

Mar dijo...

NO! En serio? Mira que yo me lo creo todo!!!

Carlos Gago dijo...

Hola
Solamente comentar que os leo cuando puedo.
Os escribo esto para que lo sepáis y para deciros que me corroe la envidia al 120% por la aventura que estáis pasando.
Un beso a todos.

Mar dijo...

¿Y el día 13? Estoy con el mono!!!

Becky dijo...

Legendario!!

Susana dijo...

Hola Carlos! Bienvenido al blog, espero q amenices el blog con alguno d tus chistes. Me acuerdo d ti cada vez q veo una iglesia luterana y aki hay un monton!

Rafa Ll. dijo...

Yves Pagnotte al borde del Colorado!!???

Susana dijo...

Jajajaja, no, Rafa, no era Monsieur Pagnotte, estuve a punto de preguntarle si lo conocía pero estaba estudiando física cuántica, por lo que no creo que lo conozca.

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