Antes de adentrarnos en este nuevo nivel de naturaleza pura, hemos hecho una visita corta al lago Mono. Y de camino a este lago he sufrido una pérdida. Casi desde el principio del viaje he llevado una gorra roja de la Ruta 66 y ya no me la veréis más salvo que me compre otra exactamente igual. Resulta que yo iba sentado en el asiento de atrás de Logan, sin techo, y cuando vas sentado no hay problema pero si te levantas un poco el viento se nota muchísimo más. El paisaje del camino era bonito y yo, cual japonés con cámara en mano, quería fotografiarlo todo. En una de esas veces me he incorporado un poco y en menos de un segundo la gorra ha emprendido su propio viaje. A mí se me ha quedado cara de tonto, como diciendo: "quién narices te manda levantarte, Luismi, ahora te fastidias y te quedas sin gorra".
Ya sin gorra, hemos llegado al lago Mono, que tiene su importancia porque es muy antiguo y con el paso de los siglos se han ido formando en el fondo extrañas estructuras calcáreas. Como el lago ha sido sobreexplotado en las últimas décadas, el nivel del agua ha bajado y han quedado al descubierto dichas formaciones. El lugar es bonito y lo positivo es que ya se ha iniciado un ambicioso plan de recuperación y protección del lago para que siga haciendo su importante función de "motel de carretera" para aves migratorias.
El que no necesita un plan de recuperación es el parque nacional de Yosemite porque es una de las joyas de EEUU y lo cuidan con algodones, para alegría de los amantes de la naturaleza. Yosemite fue nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1984 y es reconocido internacionalmente por sus acantilados de granito, saltos de agua, ríos cristalinos, bosques de secuoyas gigantes... vamos, un auténtico regalo para los sentidos, y para los pulmones también.
Escalada en roca, excursiones a pie, paseos en bici, natación y el rafting, montar a caballo, esquí y otras actividades en nieve; todas actividades tienen cabida en Yosemite mientras se disfruta de uno de los grandes paraísos del planeta.
Sólo tengo elogios para este lugar y estoy siendo muy general, ya lo sé, pero es que detenerme en detalles particulares me llevaría meses escribirlo porque todo allí merece ser destacado. Intentaré resumir ahora la belleza de este paraje con una breve selección de las vistas que más me han maravillado.
Densos bosques, montañas de granito y caídas de agua.
Vistas al valle glaciar.
El viento hace oscilar a los saltos de agua.
Una secuoya gigante muerta.
Las secuoyas son los seres vivos más viejos y grandes conocidos.
Yosemite tiene incluso una pequeña playa de piedrecitas de granito en lugar de arena.
Estas paredes hacen las delicias de los escaladores.
El día ha sido tan especial que este inconveniente no me ha distraido demasiado y en mi cabeza sólo giraban imágenes de montañas con nieve, lagos cristalinos y bosques frondosos. El tiempo borrará de mi memoria muchos detalles que ahora tengo frescos y ese será el momento de volver a Yosemite. ¿Una foto más de Yosemite? Aquí la tenéis...
Luismi.
7 comentarios:
Que bonito es todo!! la temperatura debe de ser muy agradable... por aquí tenemos un respiro de altas temperaturas que no durará mucho... por cierto te acompaño en el sentimiento... era una buena gorra, he guardado un minuto de silencio... espero que esté en un lugar mejor... +
Para los NO Americanos, 9500 pies son 2896 metros.
Muy buenas fotos. Por cierto, qué cámara lleváis? Gran angular y qué objetivos???
@Eric: La cámara es una compacta, aunque de las mejorcicas. Es la Sony DSC-HX5V, con distancia focal equivalente a 25-250mm, uséase, vale pa cerca, pa lejos, pa caretos, pa paisajes, pa noche, pa Logan... y guardarla en un bolsillo no tiene precio! Las réflex pa los profesionales ;-)
Joer Luis qué bonitos paisajes qué envidia nos dais...
Pues las fotos... De profesional!!! Bravo!
Luismi, no me sale el ejercicio 6
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